Entre rejas, intuyo tus murmullos.
Casi puedo ver tu rostro en la ventana.
Tú, hombre invisible, sin cuerpo con tumba,
has dejado tu huella y tu alma
en ese alfeizar de la nada.
Maldita celda vacía
que sigue haciendo presa las almas
de gentes que no tienen sitio,
ni cenizas ni huesos ni nada.
Tu iglesia como negro monumento
ensalza las tristezas que embargas,
cárcel penal del Puerto que te veo,
no como momumento al arte bonito,
sino como esfigie de tortura fiera
a cada rayo de luz en mis mañanas.
(*) El Penal de El Puerto de Santa María es donde encerraban a los presos políticos en España durante la dictadura franquista. Lo veo todos los días cuando voy a trabajar, lo que queda de él, claro.
Sigue, escribiendo Alfonso, tus versos expresan mucho, y el otro día que descubrí este blog, me sorprendiste, no me imaginaba que tú escribieras poemas.
ResponderEliminarMuy agradecida de que hayas visitado mi pequeño rincón "Algo más que palabras".
Saludos.
Se me olvidaba, es que este blog lo he buscado por tu perfil y nada que no lo he encontrado, he tenido que entrar a tu blog de siempre y venir desde el enlace que enumeras en el post que dices que escribes poemas.
ResponderEliminarOues yo creo que esos lugares deberían desaperecer ,al igual que los monumentos a dictadores y asesinos,pues como dices son reflejo del dolor vivido por quienes padecieron en esos lugares,un buen simbolo de democracia y libertad es tirarlos abajo! que bien lo expresas! escribes maravillosamente!
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