Esa verde rama que a crecer comienza
en perfumes de azahares de otoño,
fue golpeada por las lluvias grises de plomo.
La plaza herida testigo de la batalla,
recuerda el blanco y negro apagado
de los que fueron dueños de la calle.
¡La calle es mía!
Recuerda con escalofríos la plaza herida.
El color de la tecnología
tiñó de rojo las ramas verdes.
La sangre que fue negra por las porras grises,
hoy roja de nuevo vuelve a los ojos de España.
Recuerda el vacío la plaza herida,
cuando muerta quedó la libertad
durante cuarenta años sin vida.
Arrancar lágrimas de miedo
a los brotes fuertes es el objetivo
del capitán capital.
España 2012 de gris noviembre.
En absoluto soy una persona triste. Sin embargo, como todo ser humano tengo momentos tristes. Y son en esos momentos, cuando escribo poemas. De eso se nutre este blog, de los poemas que nacen de la tristeza, porque cuando estoy alegre, difícilmente escribo alguno :) Bienvenidos/as
miércoles, 28 de noviembre de 2012
La plaza herida
miércoles, 14 de noviembre de 2012
El silencio necesario
Llegó el otoño y se hizo el silencio.
No el silencio impuesto que desata
soledades y tristezas;
Es ese silencio callado de voces,
de ruidos y de interferencias
que te convierten en ciego.
Te das cuenta que no tenías
el canal adecuado sintonizado.
La misma emisión todos los días,
te cegó los otros sonidos,
por muy cercanos que fueran.
Pero lo peor fue que apagó
tu fuente interior.
Hoy, más tarde que el calendario,
llegó el otoño. El verdadero otoño.
Y llegó el silencio.
El silencio necesario
para recuperar mi voz.
Vuelvo pronto, mi gente.
No el silencio impuesto que desata
soledades y tristezas;
Es ese silencio callado de voces,
de ruidos y de interferencias
que te convierten en ciego.
Te das cuenta que no tenías
el canal adecuado sintonizado.
La misma emisión todos los días,
te cegó los otros sonidos,
por muy cercanos que fueran.
Pero lo peor fue que apagó
tu fuente interior.
Hoy, más tarde que el calendario,
llegó el otoño. El verdadero otoño.
Y llegó el silencio.
El silencio necesario
para recuperar mi voz.
Vuelvo pronto, mi gente.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Psoriasis
Esa piel herida que se quiso
revelar ante la armonía
impuesta por la regla social.
Herida de qué, herida que no sabe
pero que hiere el alma
el primer momento que se ve.
Diluvio universal que cae
cómo condena a inocente,
interrupción de vida inmerecida.
Enrojece la piel.
Pero enrojecen las mejillas
cuando de pronto
la rama de olivo llega
para decir que hay tierra.
De la tierra
nacen las caricias,
las cosquillitas.
La piel herida.
Sigue menos herida.
Pero sana y orgullosa
porque sabe que no está sola.
Etiquetas:
Ser humano,
Social,
Vivencias personales
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