lunes, 27 de agosto de 2012

Atlas

Yo, que lloro por los pesos de mi vida,
veo tu esfera de cielo pisando tu cabeza.
Condenado como yo a cadena eterna,
separar el cielo de la Tierra es tu pena.

De piedra me convertí, por causas ajenas,
que fué él quien el demonio me sacó.
Tú miraste con los nítidos ojos fijos
y en helada cordillera tu columna sucumbió.

Mi fuerza fue titánica para quitar al opresor,
que vinieron del Tártaro a llevarlo en barca negra.
Sin embargo tú, laxo de fuerzas, gigante marino
vacíado a presión de tu interior, hueco perfecto
permaneces gimiendo por el peso denso
de un mundo que entonces giraba sin redentor.

Atlas yo soy por los pesos de mi vida.
Por las cicatrices del tiempo tirano.
Atlas eres por historia y amor.
Tú, tú eres el que sujetas a mi mundo
separándolo de la bóveda celeste.
Lanza y rueda mi globo azul al espacio
Tú, sálvame, mi antihéroe liberador.

domingo, 26 de agosto de 2012

Llora la Luna

Llora la Luna abandonada,
de pasos que llevaron la vida
al desierto frío y ardiente.
La Luna sola llora,
sola en el espacio
frío y negro.
La Luna blanca llora,
mirando la casa azul,
del hombre que acarició
su piel virgen y helada.
La Luna agujereada
en polvo convertida,
sin aire que la abrigue
llora sola mirando
en su faz las huellas.
La Luna sin estrellas
fugaces que asombren
llora en la eternidad.
Se ha enterado
que quien le puso
su zarcillo barrado
de estrellas pintadas,
quien peinó con botas
su cara que nos mira
no volverá.
La Luna llena
nueva se convierte
de pronto y toda oculta
llora por Neil Armstrong
su novio, a solas.

domingo, 19 de agosto de 2012

Humanidad

Los radios del mundo
que giran en invisibles
rectas la esfera
por el espacio infinito.
Manivelas de éteres
que ruedan la bola
al Sol de las sombras,
azules y negras.

Brilla punto azul
sólo en el espacio.
Silencios silentes
negros y espesos.
Fríos infernales,
absolutos ceros
invernales.

Bolas de gases
estallan sin ruido.
Gammas y Equis
navegan por la nada.

El punto azul
brilla.
De reflejo de rayos
con luz blanca.

Y brilla con luz propia.
Humanidad se llama.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Andrómeda

Atada a la roca por mi madre,
envidiosa uve doble desalada,
que lágrimas de mis ojos arranca,
al monstruo marino sobre regadas.

¿Acaso quedará humedad en mi boca
para gritar al universo mi soledad inmensa?

Presa del pánico estoy amarrada
en la boca del Cetus para ser tragada.

Lanzo mis voces al viento del infinito,
cuerdas vocales las mías son liras,
no celestes, en el mar enganchadas,
espumas de mar arborotadas.

El aire se mueve a golpes de alas,
galopes sonoros en nubes resuenan,
flamenco del aire que alivia mi pena,
caballo alado que a mi lado se posa.

Pegaso. Perseo. Mi vida ganada.

El pueblo crisificado

Ya los dioses que hoy mueren
parece que no resucitan.
Gigantesco sanedrín  el mundo,
que condena a la oscuridad
a las personas humildes.

El fin ha llegado.
La Cruz alta espera
encima del Monte Calvario.

Huellas de sombras
caminan hacia él.
Cansadas. Heridas. Engañadas.

Por gobiernos. Por bancos. Por sumos sacerdotes.

Los clavos esperan a las manos obreras.

Las esponjas de vinagre a las lenguas de su bocas.

El monstruo occidental, hoy Pilatos
encarcela y condena,
desde Europa se lava las manos.

Es viernes de Consejo de Ministros.
El sanedrín habla.
Caifás calla mientras señala con el dedo.

Es viernes santo cada viernes. No de dolores.

El pueblo y Jesús de Nazaret y de España
de nuevo es crisificado.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Ganímedes

Copero de las estrellas,
dibujante del amor prohibido,
bello entre los bellos del aire,
difumina el pecado sabido.
Dioses que te persiguen
a los que tus amores entregas,
sacerdotes tuyos aman ser,
para tu virilidad tragarla completa.
Viertes las aguas en el firmamento,
de lágrimas húmedas
cargadas de amor celeste.
Brillas en el cielo
sólo para los ojos
más sabios que Galileo.
Girando en bola al rey eterno.
Gases y tierra,
de tu territorio helado,
¿la vida vive en ti,
inteligente en ciudades
nos cuentan?
Amor de hombres en el firmamento.
Ganimedes libre vive.

domingo, 10 de junio de 2012

Orfeo

El cisne canta al morir.
Cantaste tus peores nanas,
lamentos y gemidos al aire
que hirieron como cuchillo
los oídos de tus amantes.
Universo estremecido
por la corrosiva queja de amor
que en las cuerdas de la Lira
fue arma de canción.
A por ella, a por ella
te enviaron buscando
la paz de dulzura
que sólo el amor otorga.
Eurídice tuya,
presa detrás del can Cerbero
esperaba tu música
bandera de amor y liberación
De camino de vuelta maldito sol
que bañaste el rostro
de la dulce amada.
Esfumada para siempre
en lo oscuro del infierno
Ese averno que es tu llanto
y esas lágrimas tuyas
que son estrellas de cisne
que con las cuerdas de Lyra
te sujetan al cielo norte de verano
para que no olvidemos
que el amor hay que salvarlo
y sobre todo, protegerlo
más que muramos.
En el cielo hoy y de noche,
el Cisne canta para vivir.