Hoy no sé porque estoy enfadado.
Quizás es el dolor de garganta.
O la primavera que me hace asténico.
Quizás es que el mundo no ruede
como yo quiero, a mi compás.
Qué complicado es ser humano a veces.
Me gustaría cerrar los ojos y morirme
sólo un momento, para no existir.
Cinco segundos en el que no estar.
A condición de que pueda descansar.
Descansar de las mentiras, de los tiempos perdidos.
De las exclusiones, de los imbéciles
y de los pájaros de papel.
Muerto pero vivo, para poder resucitar.
Venir con fuerzas.
Hoy estoy enfadado y el mal genio me agota.
Ya no es que me moleste la mala idea.
Me vacía la falta de ideas.
De ver como cada cual va a lo suyo.
Quisiera estar muerto. Cinco segundos solo.
Y que mis cenizas estuvieran al pie de un ciprés.
Cinco segundos solo.
Para volver.

Cuando se está enfado deseas las cosas más insólitas. Menos mal que en tu caso son solo cinco minutos. Ya me había asustado. Y si sales al balcón y pegas un buen grito?
ResponderEliminarJeeje ¿cómo voy a salir a gritar si me duele la garganta? ¡me enfado más! :)
ResponderEliminarcinco segundo puede ser una eternidad
ResponderEliminarabrazos