viernes, 19 de octubre de 2012

Parto

No sales poesía...
en esta noche que quiero
deshelarme la sangre herida
de los tiempos pasados
que recurren a mí
en la fragilidad de mis sueños.

¿Dónde quedan esos versos
que necesito ahora para abrigarme
de la savia de mí mismo,
que ordena las letras,
que ordena mi mente,
y que ordena a las negruras
que se vayan de estos horizontes
oníricos que aterran detrás
de la valla de mi almohada?

¿Secuestrada poesía?
¿Estás presas aún de aquella
tenaza que una vez arrugó
ese corazón blanco que latía
al compás del diablo
disfrazado de sonrisa?

Cómo me gustaría que estallaras
con la fuerza de la botella
de cava, vino espumoso
que me hace cosquillas en la nariz
haciéndome elemental al sentir
sólo lo físico que me agrada o duele,
y no lo mental que hierve
desde el fondo del pozo.

Aprendí a hinchar los pulmones
para respirar, para gritar.
Nunca pude hinchar el corazón.
Quizás lo haga para liberarte, poesía.

Ya has venido. Ya estás aquí.

domingo, 14 de octubre de 2012

Geográfico

Que soy volcán cuando me atacan,
erupto la lava adrenalítica
guardada en la cava de los años
de presión interna de fuego.
Temblorosas que fueron mis manos,
mi conciencia y mis acciones,
ahora son movimientos sísmicos
que levantan poderosas montañas,
cambian los cursos de los ríos,
en morrena arrastra las miserias.

Géiseres de agua dulce cálida
que fueron mis lágrimas azules,
hirviendo salen ahora como llamas
que achicharran al creído ignífugo.

Me sometiste de pequeño renacuajo,
oh, Gulliver iluso, cómo he cambiado
Tan poderoso como Sansón,
tan ingenioso como David.

Témeme, haces bien en temerme.
Quemo. Destruyo. Ahogo.

Pero para ti, también soy volcán
pero de pasión, tímido, de amor,
de tipo hawaiano que abrasa
y te hace fuegos artificiales
en ese mar verde de tus ojos.

Me acurrucaré en tu ladera,
porque tú me haces fuerte.
Tu piel herida es la piedra
que construye mi fortaleza.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Amor en colores

¿Y si nos amáramos en verde?
con la sangre de Lorca por las venas
gritando Andalucía hasta quedarnos roncos,
cuerpos de geranios convertidos,
en tierra de trigo germinado.
En verde.
Pero ¿y en rojo?
¿Por qué no nos amamos en rojo?
con la fuerza del trabajador apasionado
que como Amanda regresaba de la labor
diaria del pueblo sometido y levantado.
En rojo.
Pero ¿y en azul?
marino de los fondos oceánicos
con la fuerza de la vida
que arrancó de la arena a la Tierra.
Vida. En azul.
Pero ¿y en naranja?
Con el sabor ácido de la fruta amarga
joyas de unas Hespérides que siempre
fueron nuestras bolas doradas
de las puertas del fin del mundo.
El mundo. ¿y en amarillo?
con la luz de mil soles
que alumbran a la humanidad oscura,
y da calidez al futuro negro y frío.
Violetas.
Violetas imperiales de canciones
a media noche.
Violetas para olerlas contigo.
Para quedarme dormido en tus brazos
en este mundo de colores
que tú me has construido.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Habitación vacía

Fue el sentimiento más fuerte de tu ausencia
cuando entré en la casa - nuestra casa -
y vi en frente del pasillo tu habitación vacía.
La vida faltaba como el verde a las plantas,
el aire helado salía del cuarto como viento polar.

Es la ausencia que no se ve la que pesa tanto,
torturante mochila que cargo a mis espaldas
desde el día que marchaste con tus ojos cerrados.

La frialdad es mi enemiga, en la noche, lo que más temo.
No hay manta ni sábana que cubra mi cuerpo
e impida que me llegue el sabor a hielo de tu partida.

La casa - nuestra casa - es un gran campo inmenso
si hierbas ni árboles ni gentes; que no es campo,
es un páramo llenos de cosas vacías que no existen.

Yo, huyo de la casa - nuestra casa - porque no estando
te veo en que cada rincón de las paredes blancas,
sin cuadros, con huellas de reloj que no marcan las horas.

Es el tiempo aterrador el que pasa aumentando la distancia.
Quien lucha por borrarme el olor de los recuerdos,
que en contra de lo que todo el mundo dice y cree,
no cura nada, no aplaca nada, no suaviza nada.

Porque es dolor lo que siento permanente, cronicidad
de una ausencia forzada que me robó lo que más quería.
Es sentimiento negro de pena, lo que recorre mis venas
que con la falta de tus pulsos tristemente laten
cada vez que vuelvo a ver al final de la casa - nuestra casa -
ese pasillo largo y al fondo, siempre,  tu habitación vacía.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Rompen las almas

Cae el Sol en la mar serena,
la espuma se entretiene
en acariciar mis pies.
Miro al horizonte recto
de azules cielos y océanos.
En la frontera, tú,
justo donde verde
nace el rayo.
Salado soy como el soluto
del mar que hace flotar
a los cuerpos inertes.
El azogue arresta
los restos del lecho marino.
La tierra, a golpes heridas  por
el mar embravecido en su poder
es hembra que no recibe
las caricias prometidas.
Rompen las olas,
mientras,
rompen las almas,
a jirones la piel negra.
Yace en la playa
del sueño de las hadas.
Casa eterna de dioses y naúfragos.
En la raya que une,
justo la curva de la esfera,
un minarete intuyo.
Otras casas. Otra gente.
Y tú allí, donde nace el rayo.
El horizonte vacío parece
estallar en gentío
en pocos segundos.
Los gritos nos llaman.
Las olas parten las almas.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Poema al gobernante maligno

Tus lágrimas de metal no riegan ni las macetas.
Son venenos del mercurio que corre por tus venas,
letal para el obrero que cada día levanta
la mañana hacia arriba con un nuevo Sol
que no brilla para todos, para todas
porque tú con tu opaca personalidad
les haces sombras de vida enlutecida.

Matas esperanzas y sueños
como moscas que vuelan al olor
de lo que tu piel - quizás tu alma desprende-
Hediondos ideales que dejan sin vida en muerte
eterna al amigo que vino de tierras lejanas,
a la abeja obrera que se deja la miel
de su vida, en cada gota de néctar
que tú le derramas apenas recogida.

Como en la antigua Judea
es de noche cuando los llantos de los inocentes
rajan la noche clara que tú enturbias.
Ni las estrellas brillan cuando sales tú.
Gobernador eclipsante de las sombras negras
que con las formas del imperio de siglos
como Atila aplastan a quien tu adoras.

O dices adorar. Robaste tanta corona de espina
de la estatua que con tu dinero cubriste de oro,
a la que te arrodillas tapándote los sentidos
para no oler a pueblo, a gente, a humanidad.

Tu Dios te mira. El pueblo te mira.
Tu sueldo día a día ganas.
Pero no es la cuenta de tu banco
quien marca el ritmo de tu felicidad.

A la sombra de tu sombras
te desvanecerás.
La noche será oscura eterna
para quien de día apagó las luces
de los encendedores de estrellas.

La  maldad nunca vence.
Sin color será iluminada.
La fraternidad es la única solución.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Venus

Es el infierno seguro ese mundo
que lleva el nombre del Amor.
Como mujer desnuda,
amanece bella por las mañanas.
Como amante perdido,
se hunde en el mar en los atardeceres
de las vidas que agotan oportunidades.
El amor. El amor a presión.
Como todo amor en exceso
aplasta y axfisia al contrayente.
Al que da amor.
Al que lo recibe.
Y al que celoso observa
los sentimientos negados.
Sulfúrico ácido que corre
por las venas azules.
Tú como yo.
Venus y Tierra.
Infierno y Amor.