domingo, 2 de diciembre de 2012

Y estalló la guerra

Quedó dormido el bramido de la serpiente roja
que en hangares de nácar fue propietario
de las voces, las manos y las razones.

Se perdió en las noches de los días
las alarmas, los avisos y las llegadas
de las buenas nuevas que aún salvaban.

El mundo azul ahora gris paró su cuerda,
se dejó caer en el oscuro temido vacío
donde antaño como pomba de jabón flotaba.

Ni estrellas, ni luces, ni faros
indican los caminos sin fronteras
entre las estelas que ya no brillan.

Todo es oscuro.
Todo es miedo.

No se oye nada.
No se ve nada.

Silencio de espera.

Y estalló la guerra.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La plaza herida

Esa verde rama que a crecer comienza
en perfumes de azahares de otoño,
fue golpeada por las lluvias grises de plomo.

La plaza herida testigo de la batalla,
recuerda el blanco y negro apagado
de los que fueron dueños de la calle.

¡La calle es mía!
Recuerda con escalofríos la plaza herida.

El color de la tecnología
tiñó de rojo las ramas verdes.
La sangre que fue negra por las porras grises,
hoy roja de nuevo vuelve a los ojos de España.

Recuerda el vacío la plaza herida,
cuando muerta quedó la libertad
durante cuarenta años sin vida.

Arrancar lágrimas de miedo
a los brotes fuertes  es el objetivo
del capitán capital.

España 2012 de gris noviembre.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El silencio necesario

Llegó el otoño y se hizo el silencio.
No el silencio impuesto que desata
soledades y tristezas;
Es ese silencio callado de voces,
de ruidos y de interferencias
que te convierten en ciego.

Te das cuenta que no tenías
el canal adecuado sintonizado.
La misma emisión todos los días,
te cegó los otros sonidos,
por muy cercanos que fueran.

Pero lo peor fue que apagó
tu fuente interior.

Hoy, más tarde que el calendario,
llegó el otoño. El verdadero otoño.

Y llegó el silencio.
El silencio necesario
para recuperar mi voz.

Vuelvo pronto, mi gente.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Psoriasis


Esa piel herida que se quiso
revelar ante la armonía
impuesta por la regla social.
Herida de qué, herida que no sabe
pero que hiere el alma
el primer momento que se ve.

Diluvio universal que cae
cómo condena a inocente,
interrupción de vida inmerecida.

Enrojece la piel.

Pero enrojecen las mejillas
cuando de pronto
la rama de olivo llega
para decir que hay tierra.

De la tierra
nacen las caricias,
las cosquillitas.

La piel herida.
Sigue menos herida.
Pero sana y orgullosa
porque sabe que no está sola.

viernes, 19 de octubre de 2012

Parto

No sales poesía...
en esta noche que quiero
deshelarme la sangre herida
de los tiempos pasados
que recurren a mí
en la fragilidad de mis sueños.

¿Dónde quedan esos versos
que necesito ahora para abrigarme
de la savia de mí mismo,
que ordena las letras,
que ordena mi mente,
y que ordena a las negruras
que se vayan de estos horizontes
oníricos que aterran detrás
de la valla de mi almohada?

¿Secuestrada poesía?
¿Estás presas aún de aquella
tenaza que una vez arrugó
ese corazón blanco que latía
al compás del diablo
disfrazado de sonrisa?

Cómo me gustaría que estallaras
con la fuerza de la botella
de cava, vino espumoso
que me hace cosquillas en la nariz
haciéndome elemental al sentir
sólo lo físico que me agrada o duele,
y no lo mental que hierve
desde el fondo del pozo.

Aprendí a hinchar los pulmones
para respirar, para gritar.
Nunca pude hinchar el corazón.
Quizás lo haga para liberarte, poesía.

Ya has venido. Ya estás aquí.

domingo, 14 de octubre de 2012

Geográfico

Que soy volcán cuando me atacan,
erupto la lava adrenalítica
guardada en la cava de los años
de presión interna de fuego.
Temblorosas que fueron mis manos,
mi conciencia y mis acciones,
ahora son movimientos sísmicos
que levantan poderosas montañas,
cambian los cursos de los ríos,
en morrena arrastra las miserias.

Géiseres de agua dulce cálida
que fueron mis lágrimas azules,
hirviendo salen ahora como llamas
que achicharran al creído ignífugo.

Me sometiste de pequeño renacuajo,
oh, Gulliver iluso, cómo he cambiado
Tan poderoso como Sansón,
tan ingenioso como David.

Témeme, haces bien en temerme.
Quemo. Destruyo. Ahogo.

Pero para ti, también soy volcán
pero de pasión, tímido, de amor,
de tipo hawaiano que abrasa
y te hace fuegos artificiales
en ese mar verde de tus ojos.

Me acurrucaré en tu ladera,
porque tú me haces fuerte.
Tu piel herida es la piedra
que construye mi fortaleza.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Amor en colores

¿Y si nos amáramos en verde?
con la sangre de Lorca por las venas
gritando Andalucía hasta quedarnos roncos,
cuerpos de geranios convertidos,
en tierra de trigo germinado.
En verde.
Pero ¿y en rojo?
¿Por qué no nos amamos en rojo?
con la fuerza del trabajador apasionado
que como Amanda regresaba de la labor
diaria del pueblo sometido y levantado.
En rojo.
Pero ¿y en azul?
marino de los fondos oceánicos
con la fuerza de la vida
que arrancó de la arena a la Tierra.
Vida. En azul.
Pero ¿y en naranja?
Con el sabor ácido de la fruta amarga
joyas de unas Hespérides que siempre
fueron nuestras bolas doradas
de las puertas del fin del mundo.
El mundo. ¿y en amarillo?
con la luz de mil soles
que alumbran a la humanidad oscura,
y da calidez al futuro negro y frío.
Violetas.
Violetas imperiales de canciones
a media noche.
Violetas para olerlas contigo.
Para quedarme dormido en tus brazos
en este mundo de colores
que tú me has construido.