El cisne canta al morir.
Cantaste tus peores nanas,
lamentos y gemidos al aire
que hirieron como cuchillo
los oídos de tus amantes.
Universo estremecido
por la corrosiva queja de amor
que en las cuerdas de la Lira
fue arma de canción.
A por ella, a por ella
te enviaron buscando
la paz de dulzura
que sólo el amor otorga.
Eurídice tuya,
presa detrás del can Cerbero
esperaba tu música
bandera de amor y liberación
De camino de vuelta maldito sol
que bañaste el rostro
de la dulce amada.
Esfumada para siempre
en lo oscuro del infierno
Ese averno que es tu llanto
y esas lágrimas tuyas
que son estrellas de cisne
que con las cuerdas de Lyra
te sujetan al cielo norte de verano
para que no olvidemos
que el amor hay que salvarlo
y sobre todo, protegerlo
más que muramos.
En el cielo hoy y de noche,
el Cisne canta para vivir.
En absoluto soy una persona triste. Sin embargo, como todo ser humano tengo momentos tristes. Y son en esos momentos, cuando escribo poemas. De eso se nutre este blog, de los poemas que nacen de la tristeza, porque cuando estoy alegre, difícilmente escribo alguno :) Bienvenidos/as
domingo, 10 de junio de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Primavera
Tan ciego voy por caminos y veredas
que no levanto ni siquiera la mirada
en esta tierra de quebrantos y quejas
de pesos de atlas en mis hombros
doloridos de gravedades aplastantes.
Tan ciego voy que no levanto
la vista que no ve del suelo,
corriendo los carriles como si fuera
un perro husmeando un destino incierto
Tan ciego voy por la mente
que es una olla a presión,
rodeada de ruidos contaminantes
que matan músicas, pájaros y silencios.
Tan ciego voy que hoy tú
- ¿Quién, quién, quién, quién? -
me hizo levantar la vista
con un golpe valiente
ver como estallaron los fuegos artificiales
que nunca cuestan dinero,
como las luces cambiaron de color
con la fuerza de las ramas que se abren
la sangre de la Tierra que mana
y el aire nuevo perfumado.
Estalló la primavera de nuevo
y quién, quién, quién, quién
levantó mi mirada al frente
para dejar de ser ciego,
torciéndome el cuello hacia arriba,
haciéndome hombre de nuevo.
que no levanto ni siquiera la mirada
en esta tierra de quebrantos y quejas
de pesos de atlas en mis hombros
doloridos de gravedades aplastantes.
Tan ciego voy que no levanto
la vista que no ve del suelo,
corriendo los carriles como si fuera
un perro husmeando un destino incierto
Tan ciego voy por la mente
que es una olla a presión,
rodeada de ruidos contaminantes
que matan músicas, pájaros y silencios.
Tan ciego voy que hoy tú
- ¿Quién, quién, quién, quién? -
me hizo levantar la vista
con un golpe valiente
ver como estallaron los fuegos artificiales
que nunca cuestan dinero,
como las luces cambiaron de color
con la fuerza de las ramas que se abren
la sangre de la Tierra que mana
y el aire nuevo perfumado.
Estalló la primavera de nuevo
y quién, quién, quién, quién
levantó mi mirada al frente
para dejar de ser ciego,
torciéndome el cuello hacia arriba,
haciéndome hombre de nuevo.
martes, 22 de mayo de 2012
Casiopea
¿Tú la más bella del Universo?
Tu arrogancia te venció,
reina nieves del espacio
origen de los tiempos.
Como un linaje de torbellino,
en tu piel de frías estrellas,
hecha candela hiriente
rasgaron tus majestades
las uves dobles estelares.
¡Reina de Etiopía
y de los cielos del norte!
Colgada en eterno firmamento
de perchas esclavas.
Rodeando al oso pequeño
guardanto tu punta
del sur quebrantado y perdido.
Los llantos me niegas,
los tuyos, los de tu hija
en cuello encelado
de envidias de ninfas azules.
Tu arrogancia te venció,
reina nieves del espacio
origen de los tiempos.
Como un linaje de torbellino,
en tu piel de frías estrellas,
hecha candela hiriente
rasgaron tus majestades
las uves dobles estelares.
¡Reina de Etiopía
y de los cielos del norte!
Colgada en eterno firmamento
de perchas esclavas.
Rodeando al oso pequeño
guardanto tu punta
del sur quebrantado y perdido.
Los llantos me niegas,
los tuyos, los de tu hija
en cuello encelado
de envidias de ninfas azules.
domingo, 20 de mayo de 2012
En la ventana
Han pasado los años,
en la ventana de mi corazón
siempre estás tú.
Escribiendo tu diario
con lágrimas de tus entrañas,
mientras yo ciega y ácida,
reía desde dentro
mis amores de la nada.
En mi habitación cueva perpetua,
guarida de mi libertad oscura,
tus ojos atravesaban
paredes, cuerpos y alma.
Reflejos de sol en tu espejo
guardado para iluminarme
mis sonrisas perdidas.
Perdí la llave.
El metal que lo abría todo
se convirtió en daga
que te partió en dos.
Han pasado los años
en la ventana de mi corazón
siempre estás tú.
Que veinte años no es nada
dice la canción.
Sí. Son. Son.
Me atrapó el tiempo en sus rejas,
soy de la que viste en la ventana,
la sombra de un relato,
de un historia que se borró.
Tu libro y tu letra me queda
en mi recuerdo
junto a la momia de la ventana,
la momia que soy yo.
en la ventana de mi corazón
siempre estás tú.
Escribiendo tu diario
con lágrimas de tus entrañas,
mientras yo ciega y ácida,
reía desde dentro
mis amores de la nada.
En mi habitación cueva perpetua,
guarida de mi libertad oscura,
tus ojos atravesaban
paredes, cuerpos y alma.
Reflejos de sol en tu espejo
guardado para iluminarme
mis sonrisas perdidas.
Perdí la llave.
El metal que lo abría todo
se convirtió en daga
que te partió en dos.
Han pasado los años
en la ventana de mi corazón
siempre estás tú.
Que veinte años no es nada
dice la canción.
Sí. Son. Son.
Me atrapó el tiempo en sus rejas,
soy de la que viste en la ventana,
la sombra de un relato,
de un historia que se borró.
Tu libro y tu letra me queda
en mi recuerdo
junto a la momia de la ventana,
la momia que soy yo.
sábado, 12 de mayo de 2012
Pegaso galáctico
A colores, móntate en las nubes
que tus hidalgas patas, aires
y melenas al viento, sujetas
al cuello sean libertades.
Relincha al galope de himnos
que victorias canten a los ogros
de negro que rebuznan
silencios opacos, culposos,
de pecados blancos y discretos.
Salta, salta las vallas que son
obstáculos de carreras perdidas
que del todo a tope son las ganadas
en apuestas de escondidas
hazañas de hombres y mujeres.
Vuelca todo tu crin al alero del espacio,
vuela como nunca surcando los mares.
Mírate despacio en esa ola que paran
los marineros con barcos presas
de peces y plancton invisible.
El mundo gira contigo Pegaso loco,
caballo de estrellas, de héroes
de epopeyas con majestades.
Relincha fuerte al centro de la galaxia,
que tú equus desnudo que no mata
serás el vencedor de la batalla.
que tus hidalgas patas, aires
y melenas al viento, sujetas
al cuello sean libertades.
Relincha al galope de himnos
que victorias canten a los ogros
de negro que rebuznan
silencios opacos, culposos,
de pecados blancos y discretos.
Salta, salta las vallas que son
obstáculos de carreras perdidas
que del todo a tope son las ganadas
en apuestas de escondidas
hazañas de hombres y mujeres.
Vuelca todo tu crin al alero del espacio,
vuela como nunca surcando los mares.
Mírate despacio en esa ola que paran
los marineros con barcos presas
de peces y plancton invisible.
El mundo gira contigo Pegaso loco,
caballo de estrellas, de héroes
de epopeyas con majestades.
Relincha fuerte al centro de la galaxia,
que tú equus desnudo que no mata
serás el vencedor de la batalla.
domingo, 29 de abril de 2012
Arriesgando, que es gerundio
Arreglando, que es gerundio.
Los hombres se pusieron
Manos a la obra.
Las mujeres también.
Las mujeres de la Obra
Se pusieron mano
A los hombres.
Los hombres también.
Entre escuadras y péndulos
A construir torres hacia arriba
Bien seguros de que no
Serían nuevas Babeles.
Cimientos fuertes,
Balcones al aire libre,
Libertad para los hombres,
Libertad para las mujeres
Que respirarán en los balcones.
Cayéndolo todo.
Levantando lo nuevo.
Construyendo, que es gerundio.
Lo que necesitamos ya:
Un nuevo mundo.
sábado, 28 de abril de 2012
Notas
Cuando rasgas el aire,
Atronando tempestades,
Surcandos ondas en crestas,
Haciendo surcos en el gas
Que a mís oídos llega
Para hacerme vibrar
Todo dentro.
Todo dentro
Métete en mí,
Házme vibrar
Como campana
De carne.
Me cierras los ojos
Siempre que en tu viaje
Yo soy el fin de tu meta.
Navego entonces
En esa Nave Argos
Hasta mis estrellas.
Eter que me vehículiza.
Eres la letra de mis lamentos,
El ánimo de mi sufrir,
El viento que exhalo,
El colchón donde vienes
A dormir.
Quédate aquí.
Quédate conmigo siempre aquí.
Notas del violín.
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