Sobre los abedules, mi niña estaba,
doblándose entre sí y muriéndose de ganas.
Agarrada a sus verdes ramas,
sin quererse despegar de la segura morada,
su cuerpo se castigaba entre estertores.
Sufrimiento, cuánto sufrimiento,
para desaparecer, para terminar.
Para no ser.
El viento balanceo las hojas
como si fueran barcas,
y el cuerpo de mi niña cayó.
Desapareció su cuerpo.
Cayó, se lo llevó, el viento
y mis lágrimas fueron su lluvia.
Me fui mientras el abedul
convertía el resto de su cuerpo en savia.
Sabio cuerpo que en mi ausencia
se transformaba, para de la nada
surgir las alas.
Mi niña desaparecida,
convertida en mariposa,
estaba.
En absoluto soy una persona triste. Sin embargo, como todo ser humano tengo momentos tristes. Y son en esos momentos, cuando escribo poemas. De eso se nutre este blog, de los poemas que nacen de la tristeza, porque cuando estoy alegre, difícilmente escribo alguno :) Bienvenidos/as
sábado, 29 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Cieno
Me pregunto como será el corazón de tu fábrica,
de que manera aleatoria, conviertes tus palabras
en cuchillos hirientes de perversidades macabras,
en esa reacción tuya que contra el amor despotrica.
No es falso todo lo que dices, es que es absoluta mentira
lo que dueles en los demás con tus cienos y fango,
desde ese traje oscuro negro con el sartén por el mango
del que el amor que predica con altavoz todo se retira.
Ciego, que no ves el amor en los demás.
Mudo, que no eres capaz de expresar un ruego.
Seco, que no mojas con lágrimas tus mejillas de emoción.
Estás muerto. Muerto en vida.
Sin gozar, sin vivir, sin sentir.
Llenando a sorbos de hiel
la vida amarga, por tu culpa,
de los demás que en silencio,
y sin ti,
se aman.
de que manera aleatoria, conviertes tus palabras
en cuchillos hirientes de perversidades macabras,
en esa reacción tuya que contra el amor despotrica.
No es falso todo lo que dices, es que es absoluta mentira
lo que dueles en los demás con tus cienos y fango,
desde ese traje oscuro negro con el sartén por el mango
del que el amor que predica con altavoz todo se retira.
Ciego, que no ves el amor en los demás.
Mudo, que no eres capaz de expresar un ruego.
Seco, que no mojas con lágrimas tus mejillas de emoción.
Estás muerto. Muerto en vida.
Sin gozar, sin vivir, sin sentir.
Llenando a sorbos de hiel
la vida amarga, por tu culpa,
de los demás que en silencio,
y sin ti,
se aman.
martes, 30 de marzo de 2010
Pompas de jabón
¿Jugamos a hacer pompas de jabón?
Construyamos esferas de cristal,
con superficie de arco iris.
Y dentro, tu mirar.
Tus ojos brillantes que me elevan,
y tu piel sencilla y seca,
donde el jabón resbala.
Sopla, crea esferas.
Volemos con ellas,
libres de pieles y espuma.
Caigamos libres por el espacio
hasta el fondo sublime
de nuestras almas.
para allí de nuevo,
inspirar,
soplar,
respirar,
el aire encerrado
para nosotros dos
en nuestra pompa de jabón.
Construyamos esferas de cristal,
con superficie de arco iris.
Y dentro, tu mirar.
Tus ojos brillantes que me elevan,
y tu piel sencilla y seca,
donde el jabón resbala.
Sopla, crea esferas.
Volemos con ellas,
libres de pieles y espuma.
Caigamos libres por el espacio
hasta el fondo sublime
de nuestras almas.
para allí de nuevo,
inspirar,
soplar,
respirar,
el aire encerrado
para nosotros dos
en nuestra pompa de jabón.
lunes, 22 de marzo de 2010
Centrados
Céntrate conmigo.
Giremos al mismo son.
Zumbemos vibraciones
de amor en el espacio,
de tantas vueltas,
a tu alrededor.
Saltemos los abismos infinitos,
volemos y flotemos
sobre nuestro yo.
Desde el firmamento
en forma de estrellas,
observemos nuestros cuerpos,
quietos mientras duermen,
mientras nosotros en viaje astral
atravesamos el Sol.
Giremos al mismo son.
Zumbemos vibraciones
de amor en el espacio,
de tantas vueltas,
a tu alrededor.
Saltemos los abismos infinitos,
volemos y flotemos
sobre nuestro yo.
Desde el firmamento
en forma de estrellas,
observemos nuestros cuerpos,
quietos mientras duermen,
mientras nosotros en viaje astral
atravesamos el Sol.
domingo, 21 de marzo de 2010
Tus ojos
Mírame con tus ojos nuevos.
Limpios de pasado,
Del polvo aterrador.
Mírame, házme reflejar en ti.
Como una bola de cristal
Verlo en ellos.
Mi futuro, tu futuro.
Mírame con tus ojos semicerrados
Cuando me sonríes.
O mírame cuando brillan
Con las lágrimas de tu emoción.
Mírame con esos ojos nuevos,
Los tuyos, que me dan la vida,
Y que de noche, se cierran
Al igual que cuando me besas.
Limpios de pasado,
Del polvo aterrador.
Mírame, házme reflejar en ti.
Como una bola de cristal
Verlo en ellos.
Mi futuro, tu futuro.
Mírame con tus ojos semicerrados
Cuando me sonríes.
O mírame cuando brillan
Con las lágrimas de tu emoción.
Mírame con esos ojos nuevos,
Los tuyos, que me dan la vida,
Y que de noche, se cierran
Al igual que cuando me besas.
martes, 16 de marzo de 2010
Temblores
Tiembla la tierra, olean las aguas
- ¿Dónde estás, amor mío? -
El Norte se pierde. El pánico arrasa.
La oscuridad vence. Los lamentos crecen.
- ¿Dónde estás? Que no te veo -
Las sirenas suenan, las luces son relámpagos
- Te busco y no te encuentro -
Las almas gritan todas
desde la bola azul.
Haití o Chile.
Indionesia o Pakistán.
Da igual si todo tiembla.
- ¿Dónde estás, amor mío
que no vivo si no te siento?
- ¿Dónde estás, amor mío? -
El Norte se pierde. El pánico arrasa.
La oscuridad vence. Los lamentos crecen.
- ¿Dónde estás? Que no te veo -
Las sirenas suenan, las luces son relámpagos
- Te busco y no te encuentro -
Las almas gritan todas
desde la bola azul.
Haití o Chile.
Indionesia o Pakistán.
Da igual si todo tiembla.
- ¿Dónde estás, amor mío
que no vivo si no te siento?
lunes, 15 de marzo de 2010
Saber de ti.
Saber de ti,
si en aquellos desiertos vírgenes
queda aún las huellas de tus pasos
para seguirte por los huecos
que deja la vida,
que deja tu llanto.
Saber de ti,
buscarte entre las nubes
cuando miro al cielo
o en mi interior
que es cuando te veo.
Silencios. Silencios.
Los silencios nublan la vida
y siegan los caminos.
Crecen piedras en vez de árboles,
y la lluvia, mansa,
no cesa de caer.
Suena el campanilleo del agua.
Es la luz de tu sonrisa
que cae en sonidos
desde dentro hacia arriba.
Sí. Sé de ti.
si en aquellos desiertos vírgenes
queda aún las huellas de tus pasos
para seguirte por los huecos
que deja la vida,
que deja tu llanto.
Saber de ti,
buscarte entre las nubes
cuando miro al cielo
o en mi interior
que es cuando te veo.
Silencios. Silencios.
Los silencios nublan la vida
y siegan los caminos.
Crecen piedras en vez de árboles,
y la lluvia, mansa,
no cesa de caer.
Suena el campanilleo del agua.
Es la luz de tu sonrisa
que cae en sonidos
desde dentro hacia arriba.
Sí. Sé de ti.
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